Visita al Museo Schlumpf en Mulhouse
Junio 19 de 2008
Por Carlos Eduardo Jalife Villalón
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La
expedición mexicana de la Scuderia Hermanos Rodríguez
AC partió a Mulhouse desde Molsheim, la ciudad de
Bugatti, y llegamos en la tarde al sitio que alberga el
museo Museo Nacional (francés) del Automóvil,
también conocido como la colección Schlumpf,
en honor a su dueño original, Fritz Schlumpf, textilero
quien con gran discreción se dio a la tarea de recolectar
el patrimonio histórico del automovilismo francés,
en especial Bugatiis que era también de la zona de
Alsacia (que, entre paréntesis, fue parte de Alemania
en un período entre 1870 y 1918 y por eso hay tantos
nombres alemanes en la zona).
La colección fue requisada tras algunos problemas
legales que hicieron cerrar las fábricas de los hermanos
Schlumpf en los años 70 y terminó convertida
en un Museo Nacional que ahora todos pueden disfrutar. Es
una vieja instalación fabril y en ella, en el piso
principal están los cientos de autos que la componen,
entre ellos los Bugatti que aquí son más que
en todo el resto del mundo. Pero también hay autos
de marcas como Mors, Piloin, Delahaye, Delage, Talbot, Minerva,
Facel Vega, Boillot y otras, además de los más
conocidos galos como Peugeot, Citroën y Renault que
sobrevivieron hasta el siglo XXI y otros extranjeros como
Ferrari, Steyr, Audi, Maserati, Bentley, Mercedes y Alfa
Romeo. Hay una sección especial de autos miniatura
de pedales para niños, otra en la que existen algunos
autos de rally incluyendo un Porsche 959.
Cerca del final de la planta de exhibición está
la zona de los Bugatti de competencia, todos pintados con
el azul claro que es el color nacional de Francia en el
automovilismo, y algunos otros autos monoplazas y prototipos.
Es una colección ecléctica, con Mercedes,
Talbot, Gordini, Porsche, Lotus, Ferrari, Alfa Romeo, Maseatti,
Mclaren, Jordan, Prost y abarca desde los albores del siglo
XX hasta los primeros años de esta centuria. Los
autos están colocados en una especie de parrilla
cronológica y hay algunos ejemplares raros como el
Porsche de Indy, y al final hay una zona de videojuegos
para descargar la adrenalina.
En la zona de exhibiciones temporales estaba una colección
de motos con temas fílmicos, incluyendo la Batimoto,
la del Gran escape, la de Easy Rider, y otras, y al regresar
hacia la salida hay una zona en la cual estàn los
autos de lujo, en un pabellón obscuro para proteger
a los autos, que tiene autos como el Bugatti Royale personal
de Ettore y su hijo, y otras 50 unidades de alto valor estimativo.
Y al ir rumbo a la tienda en la que termina el recorrido,
hay una zona de exhibición de seguridad moderna con
autos donados por las armadoras modernas y con explicaciones
detalladas de los componentes de los vehículos, desde
embragues hasta suspensiones.
En la tienda hubo el usual período de búsqueda
de novedades y tras más compras emprendimos el viaje
rumbo a Dijon, a pasar la noche.
© CEJV/SHRAC 2008
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