Visita a Chartre Sur Le Loire
Junio 13 de 2008
Por Carlos Eduardo Jalife Villalón
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El
grupo de miembros de la Scuderia Hermanos Rodríguez
AC que viajó a Francia para llevar una placa conmemorativa
del 40 aniversario de la victoria de Pedro Rodríguez
en Le Mans, tuvo como primera actividad el viernes 13 de
junio la visita a la villa de Chartre Sur Le Loire, a unos
27 kilómetros al sureste de Le Mans.
La idea era conocer el lugar en que se alojaba el equipo
Wyer-Gulf-Ford y Porsche en sus incursiones a Le Mans, el
Hotel de France, sito en la plaza principal del pueblito.
El viaje desde nuestra base en La Chappelle aux Choix fue
de media hora y de inmediato los 11 mexicanos y dos belgas
que integramos la excursión de la Scuderia estábamos
en el centro de la villa caminando rumbo al Hotel tras dejar
las camionetas estacionadas en una calle cercana.
Obviamente desayunos ahí, huevos estrellados con
jamón (y una curiosa rebanada de lechuga en el plato),
jugo de naranja, pan y café o té para todos.
Pero entre que nos servían pudimos ver el comedor
techado en el cual se conservan muchas foto de los pilotos
que han pasado por el hotel o se han hospedado allí,
entre ellos Pedro, y fotos y alguna memorabilia de los principales
contendientes de la carrera en las últimas décadas,
incluyendo una foto de los hermanos Rodríguez circa
1962. El área del hotel es escaleras arriba y tiene
cuartos con baño comunal al final del corredor (en
los cuales el truco de seguridad es adivinar que fue lo
último que se lavo el anterior ocupante y que va
a ser lo primero que tu te laves con el mismo jabón)
y hay una zona para comer más amplia que el desayunador
que está del lado de la barra y sirve como bar en
las tardes. Afuera hay unas cuantas mesas al aire libre,
ocupadas por fanáticos de la velocidad que en cuanto
nos vieron aparecer con las camisas negriaamarillas de la
Scuderia se identificaron con nosotros en el recuerdo de
los grandes pilotos mexicanos.
Mientras esperábamos, a César Tiberio se le
ocurrió pegar una calcomanía de interior en
los vidrios del bar/desayunador, pedimos permiso y tras
recibirla de manos de Carlos, procedió a marcar con
nuestro emblema el sitio del que Pedro salió rumbo
a su victoria hace 40 años. El desayuno nos supo
a gloria, por saber que estábamos en terreno ocupado
por uno de nuestros ídolos en una fecha tan especial,
aunque los dueños que lo conocieron y atendieron
ya no están ahí. Y ya cerca de las 12 nos
fuimos de regreso a la pista para cumplir con las ceremonias
del día.
© CEJV/SHRAC 2008
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